El Desahucio express y sus problemas de aplicación

¿Qué es el desahucio express?

Es un procedimiento verbal especial que permite a los propietarios de un inmueble reclamar su desalojo y devolución frente a inquilinos morosos y okupas, y que nace como respuesta al movimiento, cada vez más extenso, de la okupación ilegal en España.

Los procesos de desahucio express, como todos los procesos judiciales, tienen una duración indeterminada, pues son procesos que dependen en gran medida de la agilidad con la que trabaje el juzgado, así como de las actuaciones que haga el inquilino u okupa demandado.

Aspectos más relevantes del proceso de desahucio

Un proceso de desahucio se inicia con el requerimiento de pago al inquilino, en el que se le otorga un plazo máximo de 10 días para que abone las cantidades adeudas o abandone el inmueble de manera voluntaria.

Contra el incumplimiento de ese requerimiento, el propietario podrá presentar una demanda judicial de desahucio ante el Juzgado de Primera Instancia correspondiente, celebrándose una audiencia judicial en la que tanto el propietario como el inquilino podrán presentar sus respectivas alegaciones y pruebas.

Llegado este momento, el inquilino moroso podrá enervar el desahucio, un proceso que solo podrá realizar una única vez y que consiste en evitar el desahucio abonando la cantidad adeudada hasta entonces y asumiendo las costas del proceso judicial.

Si en el futuro se volviera a dar la misma situación, el inquilino ya no tendría derecho a ese procedimiento. En tal caso, y llegado de nuevo a este punto, el juez dicta una sentencia favorable al propietario, otorgando un plazo de 15 días para que el inquilino abandone el inmueble de forma voluntaria.

Por último, en el caso de que este se niegue a abandonar el inmueble, la fuerza pública quedará facultada para llevar a cabo el desalojo.

Problemas prácticos del desahucio express

El principal problema con el que los propietarios se encuentran en la aplicación del desahucio express es que sigue siendo un proceso lento, superior al año en la mayoría de ocasiones, y que sigue estando supeditado a la rapidez con la que trabaje el juzgado.

Por otro lado, es difícil demostrar que no estamos hablando de personas con necesidades extremas o en difícil situación económica. En la mayoría de casos, nos encontramos con personas que, movidos por un ánimo de lucro desmedido, se aprovechan de una situación real de problema de vivienda para extorsionar a los verdaderos propietarios, exigiendo el pago de cantidades cada vez más elevadas para abandonarlas.

Además, los Servicios Sociales, cuyo objetivo es ayudar a las personas más vulnerables para evitar situaciones de exclusión social o desprotección, no indagan lo suficiente en cada uno de los casos que se les presenta y en la práctica, acaban funcionando como barrera ante las acciones que los legítimos propietarios quieran emprender, ya que a través de sus informes pueden paralizar temporalmente el desahucio.

Solución real ante los desahucios express

Afortunadamente, recurrir a una empresa especializada en desahucios sigue siendo la manera más rápida y rentable de acometer un problema de tal magnitud.

En Desokupación Integral somos conscientes de la confianza que el propietario deposita en nosotros y de la responsabilidad que tenemos en cada una de nuestras acciones. Para ello, ofrecemos una atención personalizada, tanto telefónica como presencial en nuestra oficina.

Explicamos de manera transparente a qué tipo de problema se enfrenta cada propietario y ponemos a su disposición una metodología efectiva y contrastada, incluyendo un gabinete jurídico propio y un equipo altamente preparado para resolver cualquier situación que pueda producirse en defensa de sus intereses.